miércoles, 29 de abril de 2020

Capitulo 2: Cuando el sol se pone.

Pasaron días, en los que el Capitán Salamandra se iba alimentando con el dinero que le robó a la señora del bolso y seguía tumbado al sol al lado del cadáver de aquella fiel seguidora del sálvame y el programa de Ana Rosa. Lo peor de su vida era cuando el sol se ponía, ya que debido a su temperatura sanguínea pasaba mucho frió, pero le bastaba con noquear a una señora con un abrigo de piel y arrebatarla sus pertenencias, ya con eso le servia para una semana más. Lo bueno era que los actos delictivos se producían por la noche, así que solo tenia que pasearse por la ciudad y cuando encontraba unos malhechores atracando una tienda el solo entraba tranquilamente, les curtía el lomo a los atracadores y se llevaba todo lo de valor. La policía ya se había enterado de la existencia de este nuevo "héroe" ya que le llegaban montones de denuncias, pero no sabían que hacer con el porque detenía a cualquier tipo de delincuente que surgiese con un mínimo de esfuerzo pero a su vez se llevaba las pertenencias. Habían comenzado rumores de que se iba a construir una nueva central nuclear en la ciudad, cosa que a el Capitán Salamandra le daba igual, como todo, pero en este caso no iba a ser así. A pocos días meses de la inauguración de  la central nuclear ocurrieron una serie de fallos en el sistema, que desencadenaron una fuga de gas toxico, que al mezclarse con la radiación y otro tipo de gases nocivos para cualquier ser vivo provocaron la creación de un ser repugnante, que a medida que se alimentaba con esa mezcla de gases tóxicos se iba haciendo mas fuerte y grande. Era una especie de masa medio liquida de al menos 10 metros de altura que se acercaba a la ciudad dispuesto a arrasar con todo. El Capitán Salamandra entendió que también era su responsabilidad salvar la ciudad. Metió uno de sus supersaltos que le caracterizan y se plantó en frente del monstruo, mientras todo el mundo huía en dirección contraria, el Capitán Salamandra metió un superpuñetazo a una pierna, la cual se desprendió de su cuerpo, pero en un corto plazo de tiempo las dos partes se volvieron a fusionar. Tuvieron una increíble batalla, pero el monstruo radiactivo era demasiado poderoso. Hubo un momento en el que la bestia iba ganando, y el Capitán Salamandra tuvo que utilizar todo su poder. Empezó a levitar y a lanzar rayos por los ojos y por la cola y a descuartizar al monstruo, pero se cansó demasiado y cayó rendido al suelo. El monstruo se percato y se dispuso a arremeter contra él...

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